domingo, 3 de febrero de 2008

Foto de mis tres compañeros de Camino

De izquierda a derecha, Encarni, mi madre (Juana) y mi padre (Pepe). Están posando junto a uno de los incontables cruceiros que encontramos en el Camino Portugués. Fueron tantos, que Encarni al final ya no les echaba fotos. Según oímos que contaba una guía turística a un grupo de catalanes (cómo no?), el origen de los cruceiros fue pagano. Los habitantes de la Galicia precristiana colocaban piedras en los cruces de caminos para proteger del mal a los caminantes, siguiendo la tradición de los lararios romanos. Podrían encontrarse también en lugares sagrados para ellos. Con la llegada del Cristianismo se les añadió una cruz para aprovechar el culto establecido a estas piedras paganas.

Camino Portugués

Pues sí, no es para estar orgullosa: este blog es un desastre porque no lo actualizo como debiera. Mil perdones... Ya algunos de vosotros me habéis dicho que hace mucho que no escribo y la verdad es que me sorprendre que os cause tanto interés. Je, je! Sois muy amables. Así que prometo enmendarme. De verdad.

Os voy a contar, con pelos y señales, el último Camino que hice, el llamado PORTUGUÉS. Es el Camino que los peregrinos portugueses seguían hasta llegar a Santiago. Según las guías el origen sería Lisboa, pero actualmente es una ruta que no tiene apenas albergues y que además recorre muchos tramos de asfalto. La gente que lo ha hecho dice que es un Camino que no está bien acondicionado a las necesidades de los peregrinos y que además se hace muy duro. Así que nosotros decidimos hacer ese Camino, pero sólo en el tramo español, que es íntegramente por Galicia. Salimos de Tui y llegamos a Santiago, recorriendo 115 kms a pie. Lo hicimos en 6 etapas cómodas, pero se puede hacer en menos. Y digo hicimos porque esta vez vinieron, además de Encarni, mi padre y mi madre. Toda una experiencia!